UNA VIDA DEDICADA AL JUDO
Juan Antonio Montoya Verdú
nació en Almoradí hace ya casi medio siglo. En su pueblo natal hizo todo
aquello que hacen los jóvenes de su edad, hasta que cumplió los 15 años y se
trasladó a Alicante a estudiar joyería en el Taller Gómis (1963).
En el citado taller, conoce
a compañeros de estudio que practicaban en sus horas libres lucha grecorromana
y atletismo en el Club Atlético Montemar de Alicante. Junto con éstos, en el
dicho club se practicaban otros deportes como el judo. Un día, animado por sus
compañeros y movido por la curiosidad, asiste como espectador a las clases de
judo que impartía D. José Alberto Valverde; le gustaron tanto que al día
siguiente se apuntó como alumno y se inició en la practica del judo, actividad
que prolongará durante cinco años y que terminará en el Club Ciudad-Jardín
de Alicante. En 1967 regresa a Almoradí con sus estudios de joyería y el
cinturón azul de judo. Como le suponía un gran esfuerzo desplazarse a Alicante
a practicar judo, intenta montar un pequeño tatami para practicarlo en su
pueblo junto con unos cuantos amigos. Consiguieron unas precarias instalaciones
en el Antiguo Hospital con un
improvisado tatami hecho con tela de arpillera (tela de sacos de patatas
cosidos) y relleno de virutas de madera. El interés por este desconocido
deporte va creciendo y en 1968 el CLUB DE JUDO ALMORADI estaba formado por
numerosos socios, la mayoría amigos que se transmitían las cualidades del judo
unos a otros y se animaban a practicarlo.
Como crece la afición a este deporte, intentan mejorar las instalaciones. La directiva del Club habla con la Corporación Municipal de la época y D. Luis Martínez Rufete (Alcalde de Almoradí) les proporciona una lona con la que sustituyen el antiguo tatami y mejoran las instalaciones. Montoya ya era cinturón marrón y él dirigía las clases, pero tiene que cumplir el servicio militar y deja la dirección del Club a sus amigos. Poco después, comienzan las discrepancias entre los miembros del CLUB DE JUDO ALMORADI y entra en un letargo que duró dos años, al cabo de los cuales Juan Antonio Montoya junto con Andrés Terol y José Gabriel Barberá retoman las riendas del Club, que atravesará momentos difíciles, (falta de instalaciones, poco apoyo municipal, pues Almoradí no disponía de instalaciones deportivas adecuadas ... ). Todo esto hizo que el número de practicantes disminuyera, ya que en dos años cambiaron tres veces de ubicación las instalaciones. Por fin en el año 1981 se inaugura el Pabellón Municipal de Deportes y el concejal de Deportes D. José Javier Ferrández Gómez les ofrece a los miembros del Club practicar judo en unas instalaciones fijas y adecuadas, al tiempo que se adquiere un tatami reglamentario de competición. Poco después el Club formaliza sus estatutos y se da de alta en el Consejo Superior de Deportes, entrando a formar parte del Patronato Municipal de Deportes y de las Escuelas Deportivas Municipales.
El 17 de agosto de 1991
Montoya obtiene el cinturón negro l DAN y poco después el título de juez árbitro.
En 1996 se traslada, por motivos laborales, a la vecina localidad de Guardamar
por lo que deja la dirección del Club, cargo que ostentó durante veintiséis años,
y abandona el judo activo.
Gracias por tu dedicación y
esfuerzo.